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domingo, 2 de octubre de 2022

NUEVA COLECCIÓN: MICIELO EDICIONES, 2022



SOBRE la poesía visual ®

 

En estos tiempos convulsos, el lanzamiento de una nueva colección de Poesía visual por parte de una editorial especializada en publicaciones alternativas, es siempre, un ritual propiciatorio, un acto de alegría iridiscente y de celebración poética. Se trata, en esta oportunidad, de miCielo ediciones y de la publicación de SOBRE la poesía visual: un “sobre” (se juega con ese significante) en cuyo formato se incluyen varios poemas visuales, siendo que cada número estará dedicado a un autor destacado de ese campo de experimentación.

 

El primer turno de la serie que se anuncia, le corresponde a la poeta y editora nacida en México y de una ya amplia trayectoria por esos caminos, Mónica González Velázquez: se trata de un sobre que contiene cuatro obras impresas en serigrafía, son cuatro poemas visuales firmados por la autora y seleccionados especialmente para esta oportunidad. Cada uno de ellos es una unidad dentro de una serie más vasta, donde reverberan los espejos del caligrama, la gráfica del afiche urbano, la elocuencia de la sentencia existencial o metafísica, la lava volcánica de la imagen poética.

 

Me gusta decir que la Poesía visual es el encuentro fecundo de la letra incandescente con la encarnadura de los cuerpos. Una forma de “saber hacer” dentro de un nuevo concepto de arte donde se diluyen las fronteras entre las prácticas artísticas. En poesía visual y experimental, la escritura no aparece necesariamente como sistema de signos que representan sonidos ni como representación del logos, sino como una escritura cuya alteridad radical la torna Otra. Una escritura que alcanza a tocar el cuerpo pulsional del otro. Por esa deriva transitan estos poemas. Damos entonces la bienvenida a esta nueva colección.

 

Claudio Mangifesta 

(Buenos Aires, Argentina)

 





 

Prólogo:


Claudio Omar Mangifesta. Poeta visual. Psicoanalista. Escritor. Psicólogo. Egresado de la Universidad Nacional de La Plata (U.N.L.P.). Ha publicado libros de ensayos y de poesía visual, en colaboración con otros artistas. A la par ha desarrollado actividades de Investigación Interdisciplinaria en Creatividad (F.A.D.U.) U.B.A. y coordinado Talleres de Creatividad en distintos lugares del país. Se ha desempeñado como Profesor Adjunto en la Carrera de Psicología en la Universidad Abierta Interamericana. Actualmente es docente de "Clínica Psicoanalítica con Adultos" en la Escuela de Especialización y Postgrado del Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires -Distrito XII-. También es Profesor Titular desde hace varios años en la Escuela de Bellas Artes "Carlos Morel" de Quilmes. Como Poeta Visual ha sido incluido en el libro: "Poesía Visual Argentina". Ha participado Encuentros Internacionales de Poesía Visual, Sonora y Experimental. Ha expuesto en exposiciones colectivas. También ha recibido varios premios y distinciones, entre ellos: Kilmes de Honor 95 (mención especial rubro: Creatividad); Premio Candil (1998); Premio "Clamor Brzeska" 2007 (artista revelación en Poesía visual.


Presentan:


Mónica González Velázquez (Ciudad de México, 1973). Egresada de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (UNAM), a la par cursó el Diplomado de Creación Literaria, en la Escuela de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM). Editora y poeta. Le han sido publicados doce poemarios y una antología poética en Guayaquil, Ecuador. Poemas suyos, han sido incluidos en antologías de poesía en México, España, Nueva York y Argentina. Destaca su participación en la antología Poesía visual mexicana: La palabra transfigurada (Ediciones del Lirio, CONACULTA-INBA, 2014). Finalista en el Premio Internacional de Poesía Visual, Badajoz 2015. Directora de miCielo ediciones, editorial especializada en poesía.



Manuel Guevara Villanueva (Ciudad de México 1983). Lic. en Creación Literaria por la UACM, incluido en diversas antologías y revistas digitales e impresas. Ganador del Certamen Internacional de Poesía visual “La mirada de calíope”, con el poema objeto “Poema de Rubick”. Poeta visual que también es productor y locutor de un programa de radio que se llama Acoso Textual. Tiene maestría en Letras Modernas en la IBERO.

 




(miCielo ediciones©, 2022)
Colección poesía visual



SOBRE la poesía visual ®

SELECCIÓN DE AUTOR

Mónica González Velázquez (CDMX, 1973)


Selección de poesía visual caligramática, impresa en serigrafía a una tinta; sobre papel algodón Kimberly Clark de 90 g 

Todos los poemas están firmados por su autor. Edición limitada a 50 piezas. Foliada y firmada por su editor. 

Prólogo de Claudio Mangifesta.



miércoles, 11 de julio de 2018

LOS AMANTES DE FLORENCIA






Los amantes de Florencia de Raquel Huerta Nava/Alfredo Núñez Lanz






En su nuevo libro, Raquel Huerta-Nava nos invita a dar un paseo por los Jardines de Boboli, un espacio florentino donde conviven grutas, fuentes, pérgolas, un pequeño lago y cientos de estatuas de mármol, como si la mirada de la poeta escudriñara en las pasiones y los secretos que guardan cinco siglos de caminos verdes en esa ciudad mítica. Este pequeño poemario tiene las bondades del mejor paseo: las palabras de la autora nos hacen transitar por «senderos trazados en las nubes», admirar un atardecer en Ponte Veccio mientras recordamos viejos idilios, a veces tan lejanos que podemos dudar de su verdadera existencia: «¿Sucedió acaso este amor / tempestad de vientos y de voces?». Esta caminata a la que nos invita la autora también es capaz de llevarnos por ciertos pasajes ajenos a la memoria, obligarnos a cambiar el rumbo y transitar por los vericuetos que conducen a un espacio interior, como si miráramos en una de esas fuentes antiguas y de pronto descubriéramos nuestra propia imagen:



En este parque fabuloso donde conversan las estatuas
dibujo ensalmos para atrapar al canto
descifrar el enigma de las aguas
y hallar mi rostro en la cara oculta de la luna.



¿No es, acaso, una de las mejores cualidades de los paseos, la de encontrar nuestro propio rostro al andar? Me pregunto si al visitar cualquier jardín y comenzar a recorrerlo, por muy azarosos que sean nuestros pasos, no estamos perdiéndonos a propósito con tal de encontrarnos. Andar entre hortensias, árboles y plantas elegidos con precisión por la mano del hombre y recorrer esos espacios deliberadamente hermosos tiene implícitamente algo de impulso filosófico. Caminar entre jardines induce a la reflexión, al nacimiento o acomodo de las ideas, al ocio que tanto se niega en nuestros días. En Los amantes de Florencia el vagabundeo invoca al pasado del yo lírico: «donde un beso ilumina / los recuerdos más sombríos: / conciencia arborescente». Y esta conciencia vegetal es la que nos seduce como lectores-paseantes, a ella queremos llegar. 



Poco a poco la caminata ensancha sus territorios, salimos del Vottolone, esa avenida donde se enfilan árboles y estatuas que destilan «aliento de cipreses / teñido por el musgo y por el tiempo / sendero del islote donde impera / la abierta desnudez del heliotropo», para continuar la travesía. Seguimos al yo lírico hasta un espacio que se antoja la Piazzale Michelangelo, uno de los mejores miradores de Florencia. Desde su cima se contempla la ciudad en todo su esplendor: «sus esbeltas torres, sus conventos, / respiración de múltiple textura / migraciones del polvo cristalino / donde vio la luz la esencia del amor».



Desde esas alturas el yo lírico puede mirar con agudeza y su tono cambia, inicia un viaje guiado por el viento del Levante, ese aire originario del este en la parte occidental del mar Mediterráneo. El viaje es en barca, pero, conforme seguimos la concatenación de los poemas subsecuentes, sabemos que también se trata de un viaje hacia el pasado, por la costa Manfredonia donde se recuerdan guerras y conquistas, mismas que se equiparan a las batallas amorosas:


giré el enorme huracán de las pasionesbebí el hastío de rencores heredados
(desolación exhausta de miradas)
memoria absurda de vendettas
ese incesante círculo viciosonubla el camino
con tanta y tanta sangre
de partos y combates.


De esta manera, la historia «entretejida en gobelinos» es observada por el yo lírico como una sucesión de muertes en nombre de la paz que encierra la conquista por territorios. En ese sentido, la gran e inquietante pregunta que la autora traza en este pequeño pero contundente poemario asombra por su pertinencia: «¿qué separa la muerte del amor?», ¿será intrínsecamente humana la lucha, el ánimo de guerra y sangre?, pues la conquista del amor es sobre un territorio también acaparador: el cuerpo. Así, cuerpo y territorio, amor y muerte bailan entrelazados, provocando una serie de interrogantes en el lector que ha seguido atento la ruta de Los amantes de Florencia. Gestas, historias, leyendas y elegías rinden testimonio de esa «voz de los vencidos» que de alguna manera somos al enamorarnos y han sido todos nuestros antepasados, «ecos tristes en el árbol genealógico de todos los que habitamos esta tierra poética». 



Celebro la publicación de esta plaquette en un formato poco convencional, dentro de una delicada caja, como si de entrada se nos ofreciera un secreto. La edición a cargo de miCielo ediciones está foliada y con ello se designa un objetivo: su permanencia en la biblioteca del coleccionista.




Raquel Huerta-Nava
Colección voces de la poesía mexicana 
(miCielo ediciones, 2017)




Presentación publicada en la Revista Literaria Luvina de la Universidad de Guadalajara.
Link para acceder al sitio:




sábado, 17 de marzo de 2012

Texto de presentación de la antología poética "LIBERTAD en mi cuerpo yo decido"


Portada de la antología poética "LIBERTAD en mi cuerpo yo decido"
(Cascada de Palabras Cartonera, 2012)

Es un gran honor escribir un texto de presentación para la edición: “LIBERTAD en mi cuerpo yo decido” compilación de poesía y plástica iberoamericana, editada cuidadosamente por Mónica Gameros en su editorial Cascada de Palabras. Esta antología constituye un engranaje del movimiento mundial al llamado de los poetas que abogan por el respeto a los derechos de las mujeres. Llama mi atención el párrafo con el que abre esta publicación. Cito:


…porque amamos la libertad de la mujer sobre su cuerpo, porque amamos la sensualidad, el placer, la vida. Porque la libertad es inalienable.


Cuando pienso en libertad y poesía, me remito de inmediato a Sor Juana Inés de la Cruz, (San Miguel Nepantla, 1651), Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 1837), Carilda Olivier Labra (Matanzas, 1924) o Idea Vilariño (Uruguay, 1920). La condición política y social que les tocó vivir a estas escritoras no fue sino un impulso para la integración de la mujer en la literatura universal y una pauta para sentar las bases de la equidad de los géneros.


Frente a la equidad, la siguiente reflexión ¿Es una desventaja el ser mujer aún en pleno Siglo XXI? Hallemos las respuestas en los textos que integran esta publicación, voces combativas todas y en pleno ejercicio de su derecho a existir y sin nombrar las inútiles diferencias; Jael Uribe, Fundadora del Movimiento Mujeres Poetas Internacional MPI y creadora del Festival Internacional de Poesía "Grito de Mujer” abre esta antología casi para responder de manera no discursiva, este cuestionamiento. Cito:

Intuyo que a veces me miento
y me levanto contra la corriente
en franco duelo,
a sabiendas de la escasez
militante en la voluntad
que me habita.

Pasemos a otro texto, voz que representa a la mujer insumisa, segura y empoderada ante su hoja en blanco: Maya Lima, quién en la lirica de sus versos nos regala un gozo sin reniego. Cito:

¿Que no te gustan las mujeres chichonas?
Te enseñaré la diferencia
entre copas,

bebamos.
¿Por qué tanto escándalo?
Si sólo se trata de la frugalidad del sexo.
La vida te molesta.
El olvido ya es un dolor anticipado.

Otro interesante ejemplo es el poema de Adriana Cota Sánchez, el cual denota en la expresión de sus metáforas que la relación hombre-mujer es la misma no importando el punto terrestre. Cito:
 
                     América Latina generosa en maderajes preciosa
                     me cuenta entre ellas, así es el árbol del que arribo.

Son ciertamente, muy pocos los poemas de esta antología que narran el amor feliz. La mayor parte de los temas abordan la soledad, fracaso, abandono, desencuentro; aspectos del amor en pareja que le son inherentes al ser humano. Athena Ramírez y Ramírez a pesar de su corta edad nos dibuja un esbozo común de esta realidad. Cito:


El placer hipnotiza, la razón se aleja y una herida se platina orgullosa
Cuando el corazón se nos pierde en el espejismo de un amor desierto.

La contraparte de este verso sería el escrito por Alicia Mexa, de aliento clásico, forma irónica y responsiva, el cual encarna una voz aún vigente: Malinali ante el conquistador. Cito:

                       Cuando la serpiente de la pasión se instaló en mi pecho
y fui jade ardiente para tu cuerpo
me vi en un sueño donde bajaban estrellas marinas…
y en unos instantes te vi alejarte con ellas.
Todo pre visualicé. Todo sabía.
Nunca tomaste mi espíritu entre tus ojos claros, mi corazón lo sabía.
Aun así
yo decidí amarte.

Pero existe otra voz en esta serie y es la que persigue romper con todos los estigmas y ganarle terreno a los límites que se nos imponen cotidianamente: Beatriz Cecilia, mujer de escenarios y reflectores, la cual puede reconocer la condición de su sexo a través de la vida diaria. Cito:


Desde los sudores placenteros al danzar, las tardes acuosas de un viaje en Metro, la insolación ardorosa de una marcha y sus consignas, hasta el dolor infinito y esperanzador de la cesárea - sarcófago de las esquirlas del corazón contrito e impertinente.

Mi cuerpo ha sido todo: desolado, tiranizado, amado, ofendido, admirado, abandonado, recuperado.

Pero también el empoderamiento se hace presente y Carmen Calvo Lemus, se manifiesta sin reclamos. Cito:


Yo decido en mi cuerpo, pues soy libre
El sol que me alumbra me despierta
La luz de otros ojos ya me habita
La noche me cobija de las hienas
Soy mujer, roca firme, puerta abierta!

Otros interesantes estilos y voces cantan a la fuerza que nace del desasosiego: Deyani Valso, Diana Salmerón, Gloria Saldivar, Karen Márquez Saucedo; quienes exclaman con sus versos el sentir general de toda una generación. El sexo se posee y se goza en sí mismo sin trascenderse a algo distinto. El cuerpo del hombre vale como el propio, para fuente mutua de goce. Las poetas no jerarquizan, pero demarcan fronteras. Aunque los poemas hablen de “El amor”, “no se trata de amor”.

En las colaboraciones de Ektor Zetta Ek Balam, Karlos Atl C, Tonatihu Mercado, Luis Alfonso Angulo Segura, existe una interesante gama de voces donde el hombre es cauto para sentir como nosotras y su única posibilidad es mediante la palabra; sin embargo existe un verso el cual desafortunadamente es una media entre los colegas. Cito:

Me llamo al cel la otra tarde
Ven a verme corazón
Siempre te esperaré con los brazos abiertos
Ummm…
mejor dicho con las piernas abiertas

Acerca de la relación con los contrarios, hallamos mensajes crípticos que nos han demostrado que la única posibilidad para escribir es el sentirse a la deriva: Laura Fernández en la tempestad de la ira nos ilustra esta realidad. Cito:

Ella quería desgarrar su pecho para
que las urracas, cuervos
fuesen libres de la cárcel de huesos
y que los zopilotes dejasen de comer
su carroña (ideas)
 
En esa misma condición: Luci Garcés, Marilinda Guerrero Valenzuela, Marina Ruíz, Miriam R. Krüger y Pamela Janet Rodríguez Piminchumo; tejen sin contemplaciones un hilo invisible entre la esperanza y la felicidad. Tan vastos son los temas para abordar poéticamente, como estereotipos existen en lo que se piensa es poesía exclusiva de mujeres. Hablar del aborto es uno de estos casos y Norailiana Esparza M y Pilar Rodríguez Aranda lo abordan valerosamente. Cito:

Y ahora que aborté, qué importa.
Me arranqué la vida, me arranqué la carne.
No me arrepiento.
Pedí anestesia. No quería sentir nada. Como lo sentí antes.
Siempre lo odié. Odié mi decisión de hacerlo. Odié el no tener ninguna opción.

Lo que sorprende de los poemas anteriores es el soberbio tratamiento del sentimiento doloroso, la honestidad de la expresión. Tenemos otros casos semejantes y disímbolos en la poesía de Rebeca Eunice Vargas Tamayac, quién en sus versos aborda la realidad de forma humorística. Cito:        

…aunque volvamos no seremos nosotras,
ni el camino será igual.
no son esas "líneas de expresión" ganadas por reír con ganas
ni esa pancita
en la que hemos invertido noches de males de amores.

Esta reflexión marca el distanciamiento entre el momento de lo vivido y lo que se piensa de lo que vendrá y es Susana Chávez, quién en su canto a María, pone de manifiesto que la mujer idílica no existe. Cito:

Nunca la llamé María
preferí separarme la porción con la cual decidió
que todos abriéramos y cerráramos la boca.
Nunca comprobé si después de ella había una secuencia,
un fondo, una simpatía por acercarse y verme inmóvil,
rendida, teniendo la carne incontenible de miedo,
de no permitirme el encuentro con su sombra
que hiere mi cuerpo con sus ruidos,
en medio de la noche.

Las vivencias, materia prima de este poemario, son múltiples, pero el amor es compartido en estados antagónicos: ternura o fiereza, gravedad o lujuria, este libro nos permite comprender cual es nuestra posición vital ante el mundo, y de inmediato negar que estamos solas, porqué como bien dice Mónica Gameros: A veces olvidamos que el amor nace frente al espejo.


Mónica González Velázquez
Poeta y editora


Colonia Guadalupe Tepeyac, barrio de sumo fervor Guadalupano a 13 de Marzo de dosmildoce.

sábado, 5 de febrero de 2011

Texto de presentación de antología poética

"ALLÁ DONDE SUENAN LAS TROMPETAS"
TALLER CHARLES BUKOWSKI

Por Mónica González Velázquez


Entre las formas métricas que más me llaman mi atención, puedo nombrar el verso de largo aliento o canto para los antiguos griegos, quienes adoraban a sus divinidades mediante cantos. El canto es una composición de tono elevado, llevada a su máxima expresión en la literatura religiosa; como ejemplo “El Cantar de los cantares” de Salomón. La poesía se desboca y en la pericia del poeta, es que cobra sentido. Me remito a este antecedente para dar pie a lo que hoy nos reúne, la presentación de la antología poética “Allá donde suenan las trompetas” compuesta por una decena de poemas de largo aliento, escritos por los asistentes al taller Charles Bukowski. Dirigidos por Sergio García Díaz, este taller cuenta dos años de existencia, y muchos más que vienen en camino. La creación literaria requiere de un gran esfuerzo intelectual, así como certeza y dirección; lo cual va muy de la mano con la promoción y muchas veces con la autopromoción. Este taller trabaja en estas dos vertientes y lo hace decorosamente, una muestra de ello es esta antología donde la diversidad de voces nos habla de la importante misión de este colectivo.

Uno de los poetas vivos que más admiro, es Saúl Ibargoyen, quien trabaja la poesía de largo aliento de una manera impecable; el encabalgamiento de los versos es una de sus principales herramientas y con ello genera reacciones externas, como la falta de aire al leer sus textos. Cada sesión de trabajo en el taller del maestro Ibargoyen, me preguntaba si alguna vez yo podría conseguir efecto semejante, años más tarde entendí que la poesía tiene mucho de técnica, pero también de alma. Entremos pues, al cuerpo del libro. Busquemos su alma.



- En el texto de Héctor Marat, Sobre la tierra, precipitado, la existencia del alma se cuestiona a través de los sentidos. Cito:


A un ritmo que obedece un parpadeo

comienza el inacable rodar

entre humos

y ceniza de flacos y taciturnos viciosos.


- Daniel García Solís, en Siete días en el paraíso, ejerce de manera relevante su licencia poética y decide que el alma es carnal. Cito:


Que ganas de colgar mis húmedas palabras

en el tendal de tu boca

y morder tu labio inferior prudente y sensual.

Que hermosa luces ahora, así con tu pelo suelto

esparcido por el aire.

Quedémonos abrazados en una eternidad

de piedra hasta el alba.


- Sergio García Díaz en El reino de esta mañana, nos barajea a los personajes de una ciudad moribunda, en una suerte de lotería. Como anteriormente se dijo, la poesía se desboca y en la pericia del poeta, es que cobra sentido. Logro identificarme con los versos de Sergio, quien le canta al cotidiano encanto de la realidad que nos toca vivir diariamente. Cito:


Y ahora que hacemos con la violencia que nos ha crecido

con el peregrino, con el cojo, con el padrote, con el paria,

con el desempleado, con los vendedores ambulantes,

con los niños de la calle, con el señor de los cielos,

con la caca de los perros,

con las enfermeras, con las hojas de afeitar

que caen del árbol

haciendo del pavimento un hospital

de hojarasca abandonada.


- Javier Serrato Vargas, en su texto Abuela Catalina, rememora los parajes bucólicos de su infancia, los juegos y los cariños cercanos; el recuerdo de su abuela, es la materia de sus versos. Cito:


Escucho el eco de tu voz

tu sonrisa de mujer invencible la tengo presente

me ha acompañado

por largos caminos

del aprendizaje.

Recuerdo las palabras

dulces que almacené

en mi cerebro

por ti conocí las inmensas zirandas y las higueras.


- Verónica Nuñez Abad, con El silencio del relámpago, le canta al desencanto, a la desesperanza, a la fe ciega de los creyentes. El amor también es un acto de fe. Cito:


La desesperanza es un viejo enjuto

que flagela moscas.

Moscas de piel militar

moscas de injusticia embarazada

vomitan críos alados

mutantes con umbilicales de metralla:

cojamos,

tengamos un hijo

que sea policía, diputado, presidente

que gobierne pendejos, de pelos entre las ingles

donde pasaran las horas y el silencio.


- Alberto Vargas Iturbe, recrea en El pavorreal, una poesía fálica. El poeta mira y admira la belleza femenina y gracias a ello, es que la voz rompe el silencio de todo tabú, utilizando un lenguaje colorido y coloquial. Cito:



...he tejido sueños, fantasías, verso destacados,

mi ego es grande,

soy poeta chingón,

me siento saltar de un árbol a otro

comiendo diversidad

de frutos como los macacos y los changos.

...Graneando llena el buche el hermoso pavorreal

pensándolo bien

mi fistulo es tan bello como el ojo del pavorreal...


- La nueva casa de Betty Zohar, de ritmos monocordes, es la esencia de lo divino. La poesía de Filadelfo Sandoval, presupone un canto a la deidad encarnizada y con nombre de mujer. Cito:


Betty Zohar

esplendorosa mujer sacerdotisa

de los hervideros zodiacales

hermosa misionera del destino

a quien las vides y el mar reclaman

un pedazo de existencia

siempre tendrás un faro luminoso

sobre tu cuerpo de mármol

porque sabes aliviar

al viento herido de nostalgias...


El canto, forma viva que hoy nos reúne, se vuelve métrica del conjuro apenas devienen las palabras a las manos de Jessica Adriana Gómez, con su texto Mujer nube, atisba en la poética de lo femenino. Canta al igual que Filadelfo, a un ente superior “La diosa blanca”, madre de la tierra y de los hombres, la fecunda tierra virgen de la palabra en el verso largo: La poesía. Cito:


Eres tierra fértil,

sangre, la guerra

en el silencio del mar.

Haz un mundo henchido

donde quepas en espacios

compartidos:

más allá de los muros silenciosos,

más allá del espacio de una blanca hoja,

más allá de los libros desgastados de tantos ojos,

más allá de las metáforas hechas...


Acorde al título de esta antología, presumo que el poeta arrastra sus dolencias, para quizá regodearse en el canto de las trompetas. Trompetas de fuego que trazan verticales sonidos desde el lamento.


- El trabajo de Ezra Ailec, El abismo onírico que no comprendemos, hace mención a Príamo, personaje de la mitología griega, rey mítico de Troya en la época de la guerra. Ezra a través de estas referencias, nos dicta sentencias que vienen de parámetros sordos y es que la existencia le reclama al dios de los muertos, su negligencia para con los vivos. Cito:


Te pronuncio con un niño muerto dentro de mí

lamo tu sangre seca como para que despiertes

guardo el fuerte olor de tu rostro en mi hombro

acaricio tus pies, en el frío de la habitación me retiro.

La miseria es bella si se comparte. Como

Príamo besa la mano de lo que te destruye.

sueña el que agoniza, inmerso entre nidos:

la carne ya fría, atorada entre el hierro

y los ojos abyectos allende el sueño.


Con la mano en alto y la voz en alto, Roberto Romero Aguilar cierra este libro con Luna de sangre, en sus versos reconozco la caótica realidad de mi ciudad, el miedo del que atraca, el miedo del atracado, el rostro de la humanidad hecha girones. Cito:


Entre multitudes vemos los años perdidos

con la promesa hecha nudo

con la desesperanza de estar embarrados

en la autodestrucción

perdidos en laberintos

rezamos a San Judas Tadeo y a la Santa Muerte

porque es más neta que los sermones.


En la mesa de disección, no sólo leemos palabras: hayamos un bosque de abetos, creciendo al margen del caos, pues este se vuelve materia prima de los versos que componen este trabajo colectivo. La voz del poeta ha cantado tanto, que parece estar nuevamente vacía. Pero no hay de que preocuparse pues nuevos versos se gestan, mientras la ciudad duerme. Ante palabras tan fuertes y significativas, ya poco importa el mejor comentario, mejor es el silencio de las trompetas.

Colonia Guadalupe Tepeyac.

Barrio de sumo fervor Guadalupano,

a 14 de enero de 2011.